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viernes, 19 de abril de 2013

Idealismo o barbarie

Para aquellos que pensamos que este mundo con todas sus cosas está mal, y emprendemos la difícil tarea de construir uno nuevo, hay veces, muchas, que el destino nos depara un golpe fuerte. No todo el mundo comparte esa visión de lo tranformable, imaginable. No todos tienen ideales y piensan en el bien presente y futuro.

Pensar un mundo nuevo, requiere primero darse cuenta que el actual está mal. Supone pensar en valores o ideas, sentimientos también que son ajenos y distantes a la mayoría. También es enfrentarse a pensar que nadie siente muchas veces. Pero es por sobre todo una tarea a hacer en soledad, simbólica, pequeña; aunque tiene el germen de lo colectivo que crece en cada respiración.

miércoles, 13 de marzo de 2013

El origen y el significado

Lucha de valientes y creativos 
por imponer una verdad,
un sueño
una impronta.

Entre pasado combativo
presente persistente 
futuro de feliz inexactitud
deambulan los significados
perdidos en el tiempo.

Un destino de soledad interpone un muro 
en la distancia. 
Perdidas
dos partes buscan encontrarse
buscan 
tocarse
buscan
amarse

El ritmo del tiempo es otro,
germánico
primitivo.
La emoción del origen 
desborda y anima.

El viento sopla y acomoda la luna
estática se mece
rodeada de estrellas y
nuestras manos se tocan
mientras los labios se besan.

Perdido en el ensueño (él en sueño)
el nombre combate con mas sueños
en los campos floridos
o en los campanarios desiertos.



jueves, 7 de marzo de 2013

La necesidad

Camino por Buenos Aires. Libro en mano, mente en blanco. Camino por las calles de una ciudad que no me gusta. Camino por las calles y unos arboles me protegen de sol mientras pienso en cosas que no recuerdo. Las olvido en la lectura. Llevo el libro en la mano derecha. Lo voy leyendo para meterme dentro de esas ideas o que esas ideas entren dentro mio. Las letras en tinta marcadas me dicen cosas que me ayudan a pensar, mientras transeúntes caminan a la par mio, algunos en sentido contrario también.

No me gusta Buenos Aires. Solo para verla desde lejos está hecha la ciudad. Para sentir desde cerca prefiero el campo. El libro que voy leyendo mientras camino me abre paso entre la gente. Es un escudo, que interpongo entre el asfalto y yo. También entre los niveles de mi pensamiento. Solo pienso en el libro, en lo que leo, y el torbellino me sumerge mas. Mientras cae el atardecer, yo sigo caminando leyendo. Y siento.

Leo un párrafo y finalmente comprendo algo. Comprendo que lo que entiendo no son palabras, pero son cosas que sumadas son significativas. Adquieren otra forma al depositarse dentro mio. No son palabras. Es un pensamiento que tomó, toma, forma. También descubro que todo tiene que ver con eso que no son palabras.

Dejo de pensar. No son palabras, es el destino a donde conducen las mismas.



domingo, 10 de febrero de 2013

Evaporación

Podria ser un mundo de posibilidades nuevas, o un universo para reciclar esperanzas anteriores. En todo caso, el viento helado del norte representabase en su conciencia como una corriente que iba arrastrando lentamente los cimientos de su ser. Y eso no podía ser negativo. Olvidó la resistencia y cerró los ojos para sumergirse en un nuevo espacio tiempo. Casi nunca la destrucción permanece en un esteril acto negativo, si no que lo trasciende. Y sus ultimos pensamientos con los ojos cerrados, los ultimos que recordaría, hicieron referencia a esto, y al placer de la desintegración. Evaporación.

lunes, 4 de febrero de 2013

Presencia y ausencia

1

El pasado es prologo (Munich, 1952)

Cada sociedad en cada momento histórico está regida por un complejo mapa de leyes. Estas leyes pueden continuar, modificarse, o ser descartadas en largos procesos de transición. Sin embargo, son tan presentes y poderosas como para marcar el ritmo de nuestras vidas como las estaciones del año. Me atreveria incluso a decir que están tan presentes como el Tiempo.

Estas leyes adquieren reificación, se consolidan como parte de nuestras vidas como individuos conforme somos parte de una cultura ( Tiempo y Valores) determinada. Su fuerza radica en su flexibilidad para estar en constante transformación, en poder adaptarse y dar un marco a los cambios, producidos por ejemplo, dentro del campo de la moda o el gusto. Pero siempre “legislando” sobre la obligacion de llevar alguna ropa.

Pero, así como la vida es una contradicción dentro de otra, este ensayo posee también una exegesis. Quedara a juicio del lector si se trata de una contradicción dentro del modelo de superacion hegeliano, o es , por el contrario, carne muerta en el cementerio de las ideas de este siglo. Las leyes son aparte de flexibles, mutables, permanentes, y en algunos casos, acompañan un modelo societal desde que este se origina hasta su reemplazo.

Fue Georg Simmel quien en Teoría Sobre el Dinero dijo que el dinero, que es un producto del hombre, había escapado a su control, sometiendo al creador a las reglas de un juego que podemos llamar capitalismo. Simmel en este caso parece tener una influencia marxista. Su formulación puede ser interpretada como un proceso parte de lo que Marx llama alienación del hombre.

En la génesis del capitalismo hubo hechos que conforman la base del derecho mas importante que rige en la sociedad moderna: el derecho a la propiedad. Propiedad privada, que se encuentra (por mas doloroso que sea) por sobre el derecho a la vida. Quiero decir con esto que dentro de las leyes que llamamos cultura, hay un espacio importante que es novedoso en tiempos historicos, pero que a pesar de su infancia tienen la mayor incidencia sobre nuestras condiciones de vida (Alexis de Tocqueville: Libertad o Igualdad).

Particularmente creo que las decisiones del ámbito político están subordinadas al económico. Si esto no es así desde hace 200 años, lo sería por lo menos desde mitad del siglo pasado. Entonces, en un mundo monetarizado, regulado, legalizado por los dictados de la ultima gran aparición en el campo de las Ciencias, es necesario rastrear la genealogía de esas ideas (o mitos fundantes) que aparecieron en el siglo XVIII, ver sus correlaciones con las que ahora, herederos de aquellas, siguen gobernando a los hombres que se contentan con haber creído alcanzar la libertad.

Estimado lector, espero que el libro de mi colega A. Kondratiev pueda ayudarlo a entender la esencia de esta epoca, tan al fuego de las armas marcada, no en defensa de un ideal, de la vida, si no por un puñado de dolares.

El pasado continua en el futuro; desde siempre.

Viktor Tupolev.

Luego de estas paginas que sirven de prologo al libro hay una dedicación, hecha con manuscrita:

Amor, espero que disfrutes de este libro. Te quiere, Lenina. Munich, 1952.

*

El libro en si, es una edición personal de ensayos del economista ruso Kondratiev, quien es recordado por haber identificado caídas y repuntes cíclicos en la economía mundial. Hoy en día ya no representa una clave para los economistas sean estos ortodoxos o heterodoxos. Lo leí en dos días, mientras veía el otoño hacerse invierno por la ventana de mi habitación.

Hay veces que el destino teje una maraña interesante, que solo puede ser entendida vista en retrospectiva. Tanto las palabras, como las acciones, se cargan de una luz distinta a medida que pasan los años. Y los libros y las fotos son los testigos mudos que nos recuerdan estos hechos. Mientras terminaba de leer, una nostalgia inexplicable me sugería algo, pero el aguanieve de principios de enero que oía desde mi estudio desviaba mi atención. Así que termine el libro con la sensación de que era uno de tantos otros.
Cuando iba a devolverlo sentí curiosidad. Así como la nostalgia que me invadió mientras lo leía, una curiosidad desmedida se apoderó de mi. ¿ Quien era Lenina? ¿ A quien le dedicaba su amor? ¿Qué fue da las vidas de las personas por cuyas manos pasó este libro? ¿Como llegó a la biblioteca de un agreste pueblo irlandés? A fuerza de mis años, aprendí que cuando el deseo irrefrenable despierta de la nada, solo se puede hacer una cosa, seguirlo. Quizás, lo único que nos depara el futuro, la única certeza antes de la muerte, es la conciencia de que todos los hechos están interconectados. En ese libro que tenia en mis manos había algo más. Y no estaría siendo justo para con el destino negar lo que sentía.

Ese nombre, Viktor Tupolev. Se que leí ase nombre en alguno de los libros de mi biblioteca. Pero no recuerdo en cual.


2

El futuro está escrito (Igushtia 1966)

El viento congela los dedos y la punta de la nariz. Solo unos pocos hombres se atreven a salir hoy. Según oímos en la radio, es uno de los días mas fríos del año y un frente de aire congelado avanza desde la frontera de Georgia. Nuestro guía, Piotr, nos pregunta si en verdad estamos dispuestos a realizar el viaje. Le decimos que si, y, con aire de resignación, Piotr bebe vodka y gesticula negativamente.

Volamos desde Moscú a Georgia y estamos ya en Igushtia, una pequeña región desconocida en medio del caucaso. Es una Chechenia a menor escala, que no aparece en los diarios, no genera ventas, no merece la atención y por eso la vida de las personas vale menos que otras partes del mundo. Aquí el conflicto también adquiere tintes religiosos, siendo los musulmanes perseguidos al igual que en muchas ex repúblicas soviéticas. Sin embargo, los buscadores de noticias nunca tropiezan con el nombre Igushtia. Ni siquiera nuestra presencia aquí tiene que ver con la guerra.
A pesar de que la situación es mas estable ahora que hace 15 años, cuando estalló el conflicto en medio de una atroz crisis económica - 20 % de la población murió por falta de alimento y gas - una calma tensa y pegajosa, húmeda como el calor del trópico, flota en el aire.

Recorrer las calles nos genera un sentimiento de vacuidad, de ser seres inhumanos. Desolación , falta de esperanza, la absurda muerte de banquete, enfermedades y niños muertos o muriendo tirados en las calles. Pequeños cuerpos convertidos en estatuas de hielo que nos recuerdan lo miserable de nuestra condición. Y silencio. Mucho silencio y un viento que nos cala los huesos. El silencio que nos permite decir que la salvación de algunos depende de la moda de otros.

Los pueblos alemanes tienen una expresión para referirse al espíritu de una época. Llaman zeitgeist al conjunto de representaciones de dan contexto a la vida de las personas, las situaciones. Se podría decir que es un inmenso tablero donde las circunstancias de la Historia, sociales e individuales son puestas sobre la mesa en el juego de la vida y la continuidad de cada tiempo histórico.

En clave marxista el zeitgesit es la superestructura que ordena y limita, constriñe y habilita, la vida de lo social. Pero, no solo los pueblos alemanes son fuentes de las que voy a nutrirme. En la idea de espíritu , ronda como un fantasma la concepción acerca de la vida, la muerte y la continuidad que los pueblos asiáticos, budistas por sobre todo, tienen sobre la reencarnación y la continuidad perpetua de una existencia original.

Las dos ideas se conjugan en otra. No es un zeitgeist que muerto da paso a otro, es la continuación de uno, reciclado, que conserva los rasgos del anterior. Y puesto que esto es así, también la vidas de las personas es un continuum que se inmortaliza en puentes invisibles a través de las ideas de una época a la otra. Y también esto nos posiciona en lugares ya recorridos por otros en otras partes y otros tiempos. Quizás pueda ser difícil entenderlo, pero nuestras vidas no son originales en ningún punto. De hecho, para que podamos comprender lo que suceder alrededor nuestro, debió pasar (in)anteriormente...



3

El editor. (Berlin oriental, 1978)

Una mañana calurosa y con una humedad tal que se podían ver las gotas de agua serpentear en al aire, estaba desayunando frente a Alexanderplatz. Ahora la plaza volvía recuperar la calma perdida, Berlín oriental toda lo hacia. Policías con uniforme de la República Democrática Alemana dejaban ver los AK 47 que portaban, cuyo metal emitía brillos fulgurantes. Fuera de ese detalle, la vida iba retornando a su ritmo habitual. Siempre me gustó Berlín, mucho mas ahora que la contemplaba ociosa como despertándose de un sueño reparador la noche previa. Es una de las pocas ciudades que me despierta sentimientos. A pesar de lo tenso del ambiente, el ir y venir de los guardias y la lucha contra las necesidades diarias y la racionalización soviética, la gente se ve tranquila. Va y viene en otro tempo que del lado occidental. Es verdad que aquí las carencias son otras y , quizás al no tener la cultura occidental mediando, son mucho mas notoriamente desesperantes. Pero quienes llevan adelante la vida a conciencia de que las necesidades elementales son pocas, parecen vivir a gusto de este lado del muro. Estaba en Berlín mientras realizaba una investigación sobre la influencia de los aportes científicos de Goethe. El romanticismo decimonomico había realzado su ser como escritor, pero en sus obras, particularmente en el Fausto, había pasajes oscuros, simbología que no era la misma que compartían los románticos escritores de su época. También hizo aportes en el área de la teoría de los colores , cuyo presente se volvió la base para la televisión y otros aportes filosóficos. La forma de pensar de nuestra época le debe mucho. Fue un pensador clave, de una filosofía romántica mucho mas aplicada a la vida que la de Hegel o Kant. La filosofía de la belleza, el amor, y el sentir de nuestro tiempo se debe a él. Hoy impregnada aun de ciertos dotes moralistas o idealistas en extremo consecuencia de la mala lectura e interpretación. Fue, en definitiva, esencial para es zeitgeist que nos traspasa los poros y se aparece en nuestros productos culturales.

Mientra veo como se desarrollan las actividades diarias, las transacciones principalmente, entiendo que todo puede dividirse en consumidores y productores. Somos parte de una sociedad binaria, y quizás esto afecte todas nuestras decisiones. No es una reflexión del todo optimista, pero es lo mejor que se me ocurre esta mañana. Debía encontrarme Lenina Yeats para nuestro habitual café cada vez que visitaba Berlín, sin embargo llevaba una hora de atraso y algo punzante e inquisitivo me decía que no iba a venir.

Luego de pagar el café e intercambiar una sonrisa con la mesera, sentí sobre mí los dedos del destino. Extrañamente siento cada vez mas que no puedo hacer otra cosa mas que continuar sin saber para qué o hacia donde. Lenina sabría qué decir, pero no llegó.

Camino y mis zapatos resuenan sobre la piedra de las veredas, un empedrado que tiene mas de 200 años y permanece ahí, siendo de soporte para mis pasos perdidos. Una ventana se abrió rápidamente en mi pecho y me dejó ver algo del interior. Lenina no había ido, supe al extrañarla que estaba enamorado de ella. Saqué el paquete de cigarrillos, no puedo evitar reírme pensando que soy la representación del fracaso, un hombre gris que fuma mientras el eco de su soledad agiganta el ruido de sus pasos. Una imagen que, siendo editor, vi en los textos de mis clientes miles de veces. Soy ahora un personaje de una mala y poco original novela.

Entre gárgolas de piedras, calles estrechas y alemanas que me miran, intento perderme, pasar desapercibido mi ser adentrándome en un libro que me prestaron. Mientras un profundo dolor de cabeza, el dolor de la razón, no me deja leer con la concentración debida, permanezco sentado. Miro el cielo, veo como corren las nubes y me olvido del dolor de cabeza. Bajo mi vista hacia el libro entre mis manos y sigo leyendo:

Cada sociedad en cada momento histórico está regido por un complejo mapa de leyes. Estas leyes pueden continuar, modificarse, o ser descartadas en largos procesos de transición. Sin embargo, son tan presentes y poderosas como para marcar el ritmo de nuestras vidas como las estaciones del año. Me atrevería incluso a decir que están tan presentes como el Tiempo.

miércoles, 20 de junio de 2012

Interregno

Nada más que un cambio de piezas, un reajuste, solipsismo mediante.(Y no tenés nada para decir; y no tengo nada que contar). Muchas veces las historias comienzan por el final, donde se ven en retrospectiva las hazañas y los pesares. 


Muéstrame un héroe y te escribiré una tragedia, dijo Fitzgerald. El brillo se alcanza en los instantes finales, antes de que el Sol se expanda al consumir todo su combustible y arrase con la vida en los planetas interiores. 

Una tarde como cualquier otra, por un hecho impredecible que pasó inadvertido, se transformó en un suceso para recordar. Imágenes y símbolos; sentimientos e ideas mezclándose que formaron una nueva historia. Los escribas tomaron nota.

domingo, 3 de junio de 2012

Mar



Pura alegría, nunca tristeza.


Que los vientos que soplan nos lleven sobre el mar. 


Que veamos la noche desde dentro y los focos y faros desde lejos.


Que el brillo de las estrellas sea solamente tu sonrisa.


Que tu espuma me cubra y que tu cuerpo me lleve a la costa.


Sos vida. Te miro mientras te movés, te oigo respirar.


Cuando estas lejos me queda tu recuerdo,


Y la promesa fantasía de que estemos juntos otra vez.


Arena que atestigua los pasos, viento que recorta la figura.


Imágenes de un mar, de un cielo, de dos estrellas.

sábado, 2 de junio de 2012

Mudanzas

Tres fantasmas nocturnos caminan por un valle alumbrado por la luna. Se desconocen, se niegan e intentan en vano separarse. Sentir, pensar y ver son inseparables.
Razón, sentimiento y sentidos viven en un monoambiente que desde un tiempo les queda chico. Les gusta el campo, el sol, la noche y las estrellas, tomar mate al amanecer, los perros y el insoportable ruido de la nada, recordar que del mundo se va como se vino. 
Tienen que ponerse de acuerdo y ser nuevos inquilinos. Buscan lo mismo. 
Despiertos son tres pasajeros de un tren que avanza por el sur. Miran la nieve, los lagos y la gente. De noche, luego, hablan entre ellos y coinciden. Están de acuerdo, quieren.

viernes, 25 de mayo de 2012

Epílogo

Es rara la sensación al terminar de leer un libro. Siempre pensé que los libros nos modifican, cada pagina, cada letra impresa cambia el orden interno de nuestra construcción. Como partes de un rompecabezas que se modifica segundo a segundo, los signos impresos en las hojas nos agregan y sacan partes, alteran el orden de las que permanecen. Lo que amamos nos cambia decía Joseph Brodsky. Querer es un acto de voluntad y la voluntad es transformadora. Un avión pasa muy lejos y un pájaro canta cerca de la puerta.


Dejo el libro sobre el piso y me levanto. Estiro mi espalda y me refriego los ojos cansados por la lectura. Voy  a la cocina a tomar un vaso de agua y me quedo mirando por la ventana. Afuera los arboles parecen tapados por el pasto, el camino desapareció y las nubes se agigantan mientras se acercan a la casa. Puedo verla leyendo, quizás esté miles de kilómetros lejos, no lo sé. Pero la veo. Esta sentada en la cocina, con un libro de poesía. El pelo le cae sobre el flequillo, sobre las sienes, rozándole las orejas hermosas y pequeñas. Está siendo hermosa; hace eso mientras el resto de los habitantes de este mundo hacemos cosas; respira y es hermosa. Lleva unos gruesos anteojos de marco negro ligeramente alargados en la parte superior y sonríe creando su propio mundo mientras llueve y ella se refugia en sus sentimientos. Sonrisa es una palabra interesante. Son Risa. Son risas, muchas, que entran dentro de una. Esa sonrisa es el resumen perfecto de las risas del mundo. Todas en su boca. 


Ella es un personaje de un cuento aun no escrito. Es la sensación de una poesía. Es el recuerdo de un poema del que ya no me acuerdo, una canción que nunca existió, y un lugar al que no creo que haya ido nunca.

Miro alrededor. Salgo de la casa y me siento debajo de un árbol. Una abeja vuela a mi lado y entra en una serie de meditaciones. Escruta cada flor, elige una y se posa sobre ella. Solo hay naturaleza para regar con lluvias de verano y alumbrar las noches con la luz de las estrellas. "Hay mas cosas en el cielo y la tierra que las que son soñadas por la filosofía".

De alguna manera las cosas vuelven a ser parte de eso que han sido,- le digo a la abeja que realiza su vida sin tomarme en cuenta- Es que fuimos pensados ya de antemano y en otra parte. 


Entre un hueco en las nubes asoma el sol. La vida es una metáfora.